Sobre la baja de la calificación que hizo Moody’s a la deuda soberana de Costa Rica.

José Joaquín Fernández Liberalismo Leave a Comment

Al parecer, Moody’s no prevé que mejore la situación fiscal de Costa Rica a pesar de la aprobación de nuevos y mayores impuestos. Esto no es de sorprender porque el gobierno no da síntomas de querer reducir el gasto público sino todo lo contrario.

Por: José Joaquín Fernández. Miembro de la Mont Pelerin Society.

Dos días después de la aprobación por parte de la Asamblea Legislativa de los nuevos impuestos contemplados en el Plan Fiscal, la calificadora de riesgo Moody’s bajó la calificación de los bonos del Gobierno de Costa Rica a B1 de Ba2 y le otorgó una perspectiva negativa. Esto no me sorprende.

A pocas horas de haberse aprobado el Plan Fiscal quedó claro que la intención del gobierno con la aprobación de los nuevos impuestos no es aliviar la situación fiscal de Costa Rica sino catapultar aún más el gasto público. Veamos.

Al día siguiente de haberse aprobado el Plan Fiscal la Ministra de Hacienda les pedía a los diputados la aprobación de US$6 mil millones en eurobonos. En otras palabras, la Ministra le pide a los diputados endeudar a cada costarricense por US$1.200 (Un mil doscientos dólares) adicionales que equivalen a ₡2.880.000 para un núcleo familiar compuesto de 4 personas que deberán ser pagados por medio de impuestos.

A pocas horas de haberse aprobado el Plan Fiscal el presidente Carlos Alvarado publicó “Nuestros siguientes pasos”. Muchos esperaban encontrarse con un programa, a ejecutarse inmediatamente, de reducción del gasto público y de reactivación que complementara la aprobación de más y nuevos impuestos. Así lo había prometido el gobierno.

Sin embargo, “Nuestros siguientes pasos” no es más que una agenda de mayor gasto público, mayor endeudamiento, más burocracia y más intromisión del gobierno en asuntos privados. Para Carlos Alvarado, su programa de reducción de desempleo se centra en un 100% en crear más plazas públicas. No hay una sola frase que hable de la creación de nuevas fuentes de empleo en el sector privado.

En campaña electoral Carlos Alvarado fue muy claro y firme expresando que el problema fiscal de Costa Rica no es el gasto público. En su mensaje “Nuestros siguientes pasos”, el presidente afirma que mantendrá su palabra de campaña. Por tanto, no se puede esperar reducción del gasto público de quien dejó claro que ese no es problema alguno. Por el contrario, uno esperaría mayor gasto público en quien ve bondad en ello.

En fin, “Nuestros siguientes pasos” no es ningún programa de reducción del gasto público ni de reactivación económica, sino que parece ser los siguientes pasos hacia la construcción del socialismo del siglo XXI en Costa Rica.

Por último, el presupuesto (gasto proyectado) para el 2019 que el Gobierno presentó el 31 de agosto crece en un 17.5% mientras que la inflación acumulada que va de diciembre del 2017 a octubre del 2018 es de apenas 1.38%.

Por las razones anteriores, digo que quien afirme que el Plan Fiscal significa un alivio a las finanzas del gobierno merece una cajita blanca por inocente. A mi juicio, Moody’s observó, entre otras cosas, los hechos que yo menciono y por eso baja la calificación de los bonos del Gobierno de Costa Rica.

El déficit fiscal llegará a cero cuando se reduzca la planilla del sector público, cuando se acaben los regímenes de pensiones con cargo al presupuesto y se sustituyan por uno de capitalización individual; cuando se eliminen (no se reduzcan) todos los pluses y privilegios del sector público; cuando las universidades estatales dejen de recibir financiamiento por parte de los contribuyentes y que éstas se financien en un 100% a costa de matrícula y venta de servicios; y cuando se reduzca el gasto público como porcentaje del PIB con el cierre de entidades públicas que no cumplen función social alguna (como por ejemplo Mideplan, Micitt, MEIC, MAG, CNP, Ministerio del Deporte, Comex, Mivah, IFAM, Infocoop, Japdeva, BCCR, Conavi, Inamu, Incop, INDER y Sinart). Nada de lo anterior se encuentra en el mensaje “Nuestros siguientes pasos”.

La economía se reactivará cuando se reduzcan impuestos, abramos el monopsonio que tiene el ICE en el mercado de la generación eléctrica; cuando rompamos el monopolio de Recope y lo privaticemos, cuando acabemos con el proteccionismo (por ejemplo cerrando Conarroz y Laica); privaticemos empresas públicas; cerremos el MEP y lo sustituyamos por un sistema de cupones educativos; dolaricemos la economía; llevemos los aranceles a cero; rompamos la obligatoriedad de cotizar para la CCSS; cuando se abran los mercados a mayor competencia (en particular el financiero y el de las operadoras de pensiones), etc. Nada de lo anterior se encuentra en el mensaje “Nuestros siguientes pasos”.

Dice la Biblia, en Mt 7:15-20, que las personas se conocen por sus hechos, no por sus palabras. En su mensaje, “Nuestros siguientes pasos”, Carlos Alvarado nos dice: “Desde el proceso electoral fui claro que mi prioridad más urgente como Presidente sería proteger a Costa Rica de una crisis fiscal. … Con la aprobación de la reforma fiscal el país ha evitado una crisis económica. … Mi compromiso es seguir una ruta responsable en materia de finanzas públicas y una buena gobernanza”. Los hechos revelan otra cosa. Es claro que Moody’s no le cree al presidente. Yo tampoco.


Reproducido en el blog “La riqueza de las naciones” que publica El Financiero (Costa Rica).

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