Seguridad ciudadana

José Joaquín Fernández Libertad económica Leave a Comment

Por José Joaquín Fernández

En esta campaña electoral hemos visto como los candidatos presidenciales han hecho de este tema su prioridad. Y no es para menos. Día a día vemos más asaltos, más crímenes y cada vez más violentos. Es necesario que se tomen las medidas necesarias para detener esta ola creciente de delincuencia antes de que se convierta en una mafia tan organizada e indestructible que carcome todos los niveles sociales, como sucede en otros países.

Es impresionante ver como en otros países estos problemas son menores. Por ejemplo, muchas ciudades de los Estados Unidos se pueden dejar las puertas sin llave; en la mayoría de las ciudades no hay casas con rejas ni portones y donde los vehículos se pueden dejar estacionados en las aceras sin necesidad de “cuidadores”. En Europa, por ejemplo, en la ciudad de Amsterdam donde las personas se desplazan a sus trabajos en bicicletas, incluso los altos ejecutivos, las personas dejan sus bicicletas a vista y paciencia de todos los transeúntes con la certeza de que sus bicicletas estarán en el mismo lugar a la salida de sus trabajos. En Stuttgart, Alemania se de un pequeño abastecedor donde a veces el dueño se ausenta dejando su local abierto y con una canasta en donde los clientes dejan el pago por los productos que se llevan.  Pero no todo está perdido. En Costa Rica conozco pueblos, a menos de 30 kilómetros de San José donde las personas todavía pueden dejan sus puertas sin llave y uno puede entrar libremente y dirigirse a la cocina.

No creo que la solución sea del todo “mano dura” contra los delincuentes. Creo que tiene que ver también con incentivos. Todos tenemos que ganarnos la vida a diario. Todos los días tenemos que comer. Dice la Biblia que “te ganarás el pan con el sudor de tu frente” pero ¿qué pasa cuando los gobiernos que, al limitar la libertad económica, obstaculizan que cada persona se gane el pan con el sudor de su propia frente? Si los gobiernos ponen trabas burocráticas que resulta más fácil ganarse el pan con el sudor del otro, ¿no será esto una causa de la delincuencia? No estoy diciendo que esto sea la única causa del crimen pero, ¿por qué en los países donde hay más libertad económica también hay menos crimen? Si por ejemplo un costarricense trata de ganarse la vida con su carrito ofreciendo servicios de taxi pero el gobierno lo amenaza con decomisarle su vehículo, ¿Entonces cómo quiere el gobierno que uno se gane la vida? Como dice el adagio “En arca abierta hasta el justo peca”. Cuando el gobierno dificulta ganarse honradamente la vida, las personas pueden verse tentadas a comer a costa del prójimo.

Según el Índice de Libertad Económica que publica la Heritage Foundation, los países con mayor libertad económica tienen tasas de desempleo promedio del 6% mientras que las naciones más socialistas tienen tasas en promedio del 20%. Costa Rica ocupa el lugar 46 en libertad económica, de una lista de más de 150 países, según el informe de la Heritage. En el informe del Banco Mundial “Doing Business” que mide la facilidad con que las personas pueden montar un negocio, Costa Rica ocupa el lugar 121 de 183. En el “ranking” de competitividad, Costa Rica ocupa la posición 59 de 134 ¿Cómo espera el gobierno que el costarricense se gane el pan con el sudor de su frente ante estos panoramas? Lo que propongo es que los gobiernos reduzcan impuestos, reduzcan el gasto público a niveles no mayores del 15% como porcentaje del PIB, que desregule la economía, que promueva el libre comercio y la apertura unilateral, todo esto con el fin de que sea más rentable que cada costarricense se gane el pan con el sudor de su frente y no viva la frustración de que su esfuerzo es en vano.

Insisto que las políticas socialistas no son la única causa de la escalada del crimen en Costa Rica pero no me cabe duda que contribuyen en gran medida.

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