¿Puede la inflación estimular el crecimiento económico?

José Joaquín Fernández Banco Central de Costa Rica, José Joaquín Fernández Leave a Comment

Por: José Joaquín Fernández. Miembro de la Mont Pelerin Society.

Muchos políticos insisten en usar la inflación como política, no solo de estímulo al crecimiento económico, sino también para incentivar la generación de empleo. La inflación es la consecuencia de la emisión de dinero sin respaldo en producción; es decir, la inflación no es más que lo que popularmente se conoce como emisión inorgánica. Si el papel moneda (dinero fiduciario) no es más que papel impreso con diseño de colores y estampados, ¿podemos pintar papel y lanzarlo a la calle y crear prosperidad con ello? Si el sector privado falsificara dinero y lo pone a circular, ¿estimula eso el crecimiento económico y la generación de empleo? ¿Habría diferencia si la falsificación la realiza el gobierno?

En la ciencia económica, tanto la escuela Monetarista como la Keynesiana, se acepta que si se duplica la cantidad de dinero en circulación, la consecuencia es que se duplican los precios, pero no hay aumento en la producción ni disminuye el desempleo. ¿Por qué creer entonces que un aumento inferior al 100% de emisión monetaria incentiva el crecimiento? Es más, dentro de la Escuela Austriaca de Economía se concluye que una duplicación de la emisión monetaria no es neutral. En ella se argumenta como la inflación crea distorsiones en tanto en los precios relativos, tasas de interés y tipo de cambio y que todo ello se traduce en disminuciones en las tasas de producción.

La concepción equivocada que la inflación puede estimular el crecimiento económico surge en 1958 con la publicación del artículo de William Phillips titulado: “The Relationship between Unemployment and the Rate of Change of Money Wages in the United Kingdom 1861–1957”. En este artículo el autor expone que existió un intercambio en el corto plazo entre inflación y empleo en el Reino Unido. Concluía Phillips en su artículo que si un gobierno desea reducir el desempleo, este se puede “estimular” con un poco de inflación. Tengamos presente que el estímulo inflacionario del que Phillips hablaba era inferior al 3% anual. Esto se conoce en economía como la Curva de Phillips.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo donde diversos economistas mostraron los errores metodológicos de la Curva de Phillips. Para 1962 Milton Friedman, había demostrado en su libro “Price Theory” las inconsistencias teóricas de dicho artículo porque mezcla variables reales con nominales y hace de la variable dependiente, la que debe ser independiente. Otros economistas señalaron que la Curva de Phillips no toma en cuenta los efectos de las expectativas de inflación ni los ajustes a largo plazo de la economía. Haciendo las correcciones pertinentes, Friedman advirtió que aquellos gobiernos que apliquen la recomendación de Phillips, terminarían no solo con mayores tasas de inflación, sino también de desempleo. En otras palabras, Friedman pronosticó en la década de 1960 que “estimular” la economía con inflación termina en estanflación (inflación y desempleo). Los gobiernos que se negaron a escuchar a Friedman han sufrido las consecuencias de sus pronósticos.

La inflación desestimula la inversión y el crecimiento porque los aumentos generalizados de los precios generan “ruidos” que dificultan la planeación empresarial con lo que se ve afectada seriamente la productividad. La inflación no afecta a todos los precios por igual y, por tanto, se crea incertidumbre sobre precios futuros. Esto dificulta la elaboración correcta de presupuestos e inventarios con lo que se reduce la eficiencia, aumenta el riesgo de invertir y suben los costos de cualquier actividad, tanto de los emprendedores, como de los trabajadores, los burócratas o los consumidores.

A mayor inflación, tendremos tasas de interés más altas, y además más volátiles, porque existe una relación directa entre inflación y tasas de interés por medio de lo que en economía se conoce como la “Ecuación de Fisher”. Y, si las tasas de interés suben por causa de la inflación, se dificulta el acceso al crédito sea para la inversión o la compra de vivienda.

Por otra parte, una de las principales causas de las volatilidades en los tipos de cambio en cualquier parte del mundo es la inflación. Esta volatilidad cambiaria añade incertidumbre, o riesgo cambiario, y suma costos adicionales innecesarios para las actividades que se relacionan con el sector externo de la economía.

La inflación no solo reduce el crecimiento económico sino que también deteriora la distribución del ingreso.

Lea: La inflación como fenómeno antisocial

En fin, las consecuencias de la inflación sobre la economía: deterioro en la distribución del ingreso, tasas de interés nominales y reales más altas, mayor volatilidad en el tipo de cambio y tasas de interés. Además, incertidumbre sobre precios futuros. Todo lo anterior se traduce en menos inversión lo cual significa menos crecimiento, tasas de desempleo más altas y salarios más bajos. De allí que la opción por la estabilidad económica se convierte en un verdadero compromiso social.

Imagine el lector dos países casi idénticos. Ambos tienen la misma cantidad de recursos naturales, sus trabajadores poseen las mismas habilidades y destrezas, el nivel de industrialización es semejante, el tamaño de su población es similar y su desarrollo humano es idéntico. La única diferencia entre ambos países es que en el primero no hay inflación y en el segundo sí.

En el primer país no hay aumento de los precios y por tanto posee bajas y estables tasas de interés. Como consecuencia de la estabilidad de precios, en este país se ofrece el crédito a más largo plazo. En el segundo país las tasas de interés son altas y volátiles y no se ofrece el crédito en plazos tan largos. En el país sin inflación existe estabilidad en el tipo de cambio, mientras que, en el segundo, debido a la inflación, el tipo de cambio es inestable y más errático. ¿En cuál país habrá más incentivos para la inversión y el sano crecimiento?

En 1958 William Phillips argumentaba que una leve inflación podía estimular el empleo. Ya para la década de 1960, esto era más que parte de la historia económica. Así lo confirma el Deutsche Bundesbank:

En el curso de los años sesenta, si no antes, la evolución económica de los países industrializados del mundo occidental desvirtuó la suposición, a veces muy extendida, de que el nivel de empleo de la economía puede ser incrementado, de forma duradera, con el estímulo de una inflación más o menos rápida. Antes bien sucede lo contrario: la estabilidad de la moneda es, a largo plazo, un supuesto importante para el buen funcionamiento de la economía de mercado y, con ello, para un próspero crecimiento económico y un alto nivel de ocupación (1).

Por otra parte, en un estudio empírico a nivel mundial para determinar si la inflación es un estímulo al crecimiento económico, Marc Miles, concluye en su libro “The Road to Prosperity”:

Es un hecho empírico que países con moneda estable (bajas tasas de inflación) tienden a crecer más rápido que países con altas tasas de inflación.

En otro trabajo empírico realizado por Carlos Torres Gutiérrez, del Banco Central de Costa Rica, que tomó en cuenta a 26 países, tanto avanzados como en desarrollo, concluye:

… se observa una relación lineal mayoritariamente negativa entre inflación y crecimiento económico y entre inflación y desempleo, tanto a nivel general de los países, como para las economías avanzadas y en desarrollo (2).

Siendo consistentes tanto con la teoría como con la evidencia empírica, el Banco Central Europeo (BCE) niega que la inflación estimule el crecimiento económico. Por el contrario, la política del BCE sigue el criterio de que lo mejor que puede hacer un banco central por el crecimiento económico es mantener estabilidad de precios. El BCE define estabilidad de precios aquella inflación inferior, pero cercana, al 2% anual.

En el largo plazo un banco central sólo puede contribuir al crecimiento potencial de la economía por medio del manteniendo un entorno de precios estables. No pude estimular el crecimiento económico expandiendo la oferta monetaria o manteniendo tasas de interés en un nivel inconsistentes con la estabilidad de precios (3).

Por su parte, el Banco Central de Canadá es también del criterio que lo mejor que puede hacer un banco central para estimular el crecimiento económico, la generación de empleo y la productividad, es mantener precios estables. Para dicho banco central, precios estables significa inflación promedio del 2% anual.

La experiencia ha demostrado que la mejor forma de … contribuir a un sólido desempeño económico y elevar la calidad de vida es manteniendo una inflación baja, estable y predecible. … Una inflación baja y estable crea un ambiente favorable a un sano y constante crecimiento, a la generación de empleo y salarios crecientes. Especialmente ayuda al estímulo de inversiones a largo plazo que contribuyen a crecimiento sostenido en el tiempo, a la creación de empleo y a la productividad (4).

Como vemos, la estabilidad monetaria es una condición necesaria para el desarrollo económico y social, aunque no sea el único factor para el progreso. Su influencia directa se hace sentir en todos los sectores. Por ejemplo, aunque la estabilidad económica no es una política educativa, con una reducción en las tasas de interés los centros educativos privados podrán hacer más inversiones o bien podrían reducir el costo de su matrícula. De este modo, la estabilidad económica posee consecuencias sociales claras. Del mismo modo, la estabilidad económica no es una política de generación de empleo, pero genera más inversión y por ende más oportunidades de empleo.

La experiencia demuestra que aquellos países con menores tasas de inflación son aquellos que carecen de Banco Central. Panamá nunca ha tenido banca central y fue el único país que tuvo estabilidad monetaria en América Latina durante todo el siglo XX y lo que va del siglo XXI. ¡Sigamos tal ejemplo!


(1) Deutsche Bundesbank (1994): Política Monetaria del Bundesbank. Frankfurt am Main, Alemania. Marzo.
(2) Torres, Carlos (2010): Análisis gráfico y de correlaciones entre inflación y desempleo e inflación y crecimiento, en economías con metas de inflación (DEC-DIE-DT-20-2010). Departamento de Investigaciones económicas, División Económica, Banco Central de Costa Rica. San José, Costa Rica.
(3) Portal en Internet del Banco Central Europeo:
www.ecb.europa.eu/mopo/intro/role/html/index.en.html
(4) Portal en Internet del Banco Central de Canadá:
www.bankofcanada.ca/wp-content/uploads/2010/11/monetary_policy.pdf

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