Debemos abrir el mercado eléctrico

José Joaquín Fernández Capitalismo, Instituto Costarricense de Electricidad, José Joaquín Fernández 6 Comments

Por: José Joaquín Fernández. Miembro de la Mont Pelerin Society.

Gran alharaca están haciendo algunos grupos por el Proyecto Hidroeléctrico Reventazón (PHR). Costa Rica ha venido perdiendo competitividad porque los costos de producción, entre ellos el de las tarifas de electricidad, son excesivamente altos y han estado creciendo de manera alarmante en los últimos años. Dada la magnitud del PHR, es importante hacer algunas reflexiones al respecto.

En el 2005, el precio promedio de la electricidad en centavos de US dólar era de 7.6 kW/h y para el 2014 la cifra alcanzó 18.8. Según el Comunicado de Prensa, con fecha del 02 de marzo del 2015, de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), para el año 2013, “se observa que Costa Rica … tiene tarifas más altas que Estados Unidos (6,2), México (9,4), Colombia (10,2) y que el promedio de la Unión Europea (12,4)”. Lo preocupante no es solo el nivel de precio que tiene la electricidad en Costa Rica sino su tendencia al crecimiento casi exponencial pues muestra el mayor crecimiento tarifario que sus homólogos.

El Proyecto Hidroeléctrico Reventazón (PHR) está valorado en US$1.379 millones, pretende aportar 305,5 megavatios de electricidad y una producción media anual de 1.573 Gw/h (gigavatios hora). El ICE espera tener concluida la obra para marzo del 2016. Valga decir que la Central Hidroeléctrica Changuinola I (CHCI), ubicada en Bocas del Toro en Panamá, cuya obra posee características semejantes al PHR, tuvo un costo de apenas US$630 millones, cuenta con una capacidad instalada de 223 megavatios y una generación de aproximadamente 1.046 Gw/h. ¿Podrá el PHR reducir significativamente el precio promedio de la electricidad en Costa Rica de manera de mejorar nuestra competitividad?

En un estudio realizado por la Asociación Costarricense de Productores de Energía (ACOPE), con base en Estados Financieros del ICE, durante el periodo del 2006 al 2011 (a precios constantes del 2011), los gastos administrativos del ICE –para el área de electricidad- crecieron un 82%, los alquileres un 180%, los gastos de operación un 80%; mientras que los gastos en combustibles sólo se incrementaron en un 20%. Es claro que la causa del incremento en el precio de la electricidad no ha sido consecuencia de las variaciones del precio del petróleo, sino que obedece a ineficiencias administrativas del ICE. Esta es una situación típica cuando una empresa opera en mercados que carecen de competencia.

El hecho de que el Gobierno, al hacer mención del PHR, no publicite ni mencione nada en relación a una posible rebaja en las tarifas eléctricas, nos hace pensar sobre el verdadero costo de la misma y de su eficiencia y eficacia administrativa.

El objetivo no es que el ICE, (Gobierno) construya plantas hidroeléctricas. Tampoco es función del Gobierno producir electricidad. El objetivo de los costarricenses debe ser que tengamos una estructura de mercado que nos permita tener, lo antes posible, precios competitivos en electricidad, sin subsidio, los más bajos posibles y de manera permanente. En este sentido, bien se sabe que la planificación central jamás ha logrado, ni logrará, precios competitivos en ningún mercado. ¿Por qué el Gobierno incurre al endeudamiento para realizar obra que bien puede hacer el sector privado? Esos recursos tienen usos alternativos urgentes. ¿Por qué no haber destinado esos recursos, por ejemplo, a la ampliación de hospitales, escuelas y colegios y dejar que el sector privado, en un ambiente competitivo, produzca la electricidad?

Según ACOPE, los proyectos privados de generación eléctrica aprobados por el ICE, tendrán un precio de venta inferior a los US$ 0.12 para los hidroeléctricos y de US$0.08 para los eólicos. Una apertura en el mercado de generación, distribución y venta de la electricidad, obligaría al Gobierno y al sector privado a hacer un uso eficiente de los recursos. Un mercado competitivo, impediría que las tarifas sean empleadas tanto para financiar privilegios como para maquillar ineficiencias que terminan siendo pagadas por el consumidor y el emprendedor.

La Ley 7200 impone un límite absurdo a la generación privada de electricidad de un 15% del total y limita la capacidad a un máximo de 20 MV por planta. El expediente legislativo 18.093 de Contingencia Eléctrica, pretendía ampliar estos límites trayendo más competencia al sector y reduciendo de esta manera los precios de la electricidad de manera significativa. Sin embargo, no debe existir tope a la generación privada de electricidad. El proyecto de ley de Contingencia Eléctrica se quedaba corto porque, aunque se rompa el límite a la generación privada de electricidad, el ICE tendría que autorizarlo. Debemos crear un mercado eléctrico con reglas de participación transparente y no discriminatoria donde ICE, empresas nacionales y extranjeras sean tratadas por igual.

La competencia es buena y ha sido el único instrumento conocido para garantizar precios bajos y mayor calidad. El mercado energético no es excepción. La construcción de proyectos eléctricos toma años y por eso debemos actuar ya rompiendo barreras absurdas a la generación privada de electricidad. Si queremos generar más inversión y mejores empleos necesitamos mejorar nuestra competitividad y esto solo se logra con mercados libres.


Publicado el 16/OCT/2015 en el diario La Prensa Libre (Costa Rica)
www.PrensaLibre.cr/Noticias/detalle/43820/421/jose-joaquin-fernandez:-alharaca-por-el-proyecto-hidroelectrico-reventazon

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