Incofer debe cerrarse o licitarse

José Joaquín Fernández Incofer, Liberalismo 1 Comment

Por: José Joaquín Fernández. Miembro de la Mont Pelerin Society.

La Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa aprobó la inclusión de 3,500 millones de colones, dentro del presupuesto extraordinario del 2015, con el fin de que el Instituto Costarricense del Ferrocarril (Incofer), realice un estudio de factibilidad para desarrollar dentro de la Gran Área Metropolitana (GAM), un sistema de transporte público ferroviario integrado a los diferentes modos de transporte existentes, con un eje principal de dirección Este a Oeste, entre Cartago-Paraíso y Alajuela- Aeropuerto, a través de San José y Heredia, permitiendo con ello la movilidad entre los distintos puntos.

Parece que los gobiernos de Costa Rica no quieren aprender una lección histórica básica. En ninguna parte del mundo, y en ningún periodo histórico ningún Gobierno ha servido, ni servirá, como empresario. Menos aún en Costa Rica. Tenemos una infraestructura vial colapsada por incompetencia administrativa y ahora el Gobierno pretende meterse en el negocio de un tren interurbano. Como dice el adagio, quien mucho abarca, poco aprieta.

En una nota de El Financiero, el Grupo Consenso denunció el martes 10 de noviembre pasado la ineficiencia del Gobierno para ejecutar proyectos viales de vital importancia para el país. “De un total de 29 proyectos analizados por el grupo  12 no cuentan con el detalle del estado ni en qué parte del proceso de ejecución se encuentran. Otros 12 tienen rezagos promedio que oscilan entre un año y 5,5 años, y únicamente cinco se encuentran en ejecución y dentro del plazo establecido”. El atraso en la ejecución no se debe a falta de recursos pues todos cuentan con el financiamiento apropiado.

El grupo Consenso se conformó en el 2011 y lo integran la Unión de Cámara de la Empresa Privada (Uccaep), la Cámara de Constructores en Arquitectura e Ingeniería, el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (Cefia), el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC) y la Asociación de Carreteras y Caminos de Costa Rica.

El Gobierno no ha sido capaz de concluir la circunvalación de modo que se puede circular por ella sin necesidad de detenerse una sola vez. Tampoco ha sido capaz de resolver, sea con recursos propios del MOPT o por medio de licitación, la ampliación de rutas importantísimas como la ruta 1, ruta 2 ruta 32, etc; menos será capaz el Gobierno de meterse en el negocio del transporte público ferroviario.

Ninguna empresa pública será factible nunca. Para saber eso no se requiere de ningún estudio de factibilidad ni de un solo céntimo, sino simplemente un poco de conocimiento de economía. Un burócrata administra recursos que no se ha ganado con el sudor de su frente y por tanto nunca tendrá el mismo incentivo a la eficiencia ni eficacia que un empresario que administra la inversión producto de su esfuerzo. Otra razón es porque resulta imposible poder regular que el salario de un burócrata esté vinculado con su productividad dado que la innovación y la creatividad son subjetivas. Toda actividad empresarial requiere flexibilidad para la toma de decisiones. Sin embargo, en el caso de empresas públicas, esta flexibilidad se presta para la corrupción y malversación de fondos. Si se regula la toma de decisiones, se puede reducir la corrupción pero se pierde la flexibilidad empresarial necesaria.

¿Recuerdan a Codesa? La Corporación Costarricense de Desarrollo S.A. fue el experimento en Costa Rica del Estado empresario. Al cerrarse en 1997, luego de 24 años de existencia, dejó pérdidas por más de 15 mil millones en colones de esa época. Como bien me decían por medio de redes sociales “algunos que peinamos canas sí nos acordamos muy bien. Nos acordamos del rotundo fracaso de Catsa, Cempasa, Fertica, Transmesa, Alcorsa, Alunasa, Atunes de Costa Rica,  etc, etc. En total, más de 16 empresas con pérdidas multimillonarias”.

¡Cuándo aprenderemos que toda empresa pública por su propia naturaleza tiene y tendrá siempre altas tarifas, los privilegios serán jugosos, las consultorías multimillonarias, y el servicio será de miseria. Tenemos el caso de Recope. En Costa Rica el mercado de la generación eléctrica está prácticamente en manos de la empresa burocrática del ICE y tenemos tarifas tan altas que muchas empresas se han ido por ello. La banca estatal tiene unos márgenes de intermediación tan altos, reflejo de su ineficiencia, que encarece el crédito. ¿Recuerdan a Racsa? Observen la administración de las universidades públicas. El Estado empresario no solo ha fracasado en Costa Rica sino en todo el mundo.

Lo que me sorprende es ver que muchísima gente que está en contra de Recope, está a favor de esta idea de que el Gobierno se meta de lleno en el negocio ferroviario. ¡¿Cuándo aprenderá el costarricense que el desarrollo económico no requiere que haya empresa pública alguna?!

El Gobierno no necesita pagar ni financiar estudios de factibilidad para determinar si debe embarcarse en otra empresa. Lo que necesitamos es un sistema de concesiones transparente y bien hecho que permita, no solo la ejecución de toda obra de infraestructura vial en tan solo unos meses, sino que también ponga a Incofer a licitación.


Publicado el 13/NOV/2015 en La Prensa Libre (Costa Rica)
www.PrensaLibre.cr/Noticias/detalle/47181/445jose-j-fernandez:-incofer-debe-cerrarse-o-licitarse-

Si le gustó, compártalo: