El problema no es el uso del plástico, sino el incorrecto manejo de los desechos.

Esteban Gamboa Monopolio Leave a Comment

Por: Esteban A. Gamboa Bermúdez.

El otro día en un restaurante me dijo Lucía, mi hermosa hija:

“Papi, sin pajilla porque todas las tortugas se mueren, se le mete en la nariz y se mueren, papá”

Seguidamente hice lo que me pareció más correcto, no pedí una pajilla, pedí dos, una para ella y otra para mi.

Seguido le explique que ni por asomo las tortugas mueren por pajillas y menos que todas mueren, le dije que era un generalización equivocada, le enseñe vídeos de los últimos desoves, para mostrarle la cantidad de tortugas que llegan y la cantidad que nacen, para posteriormente ir al mar. También me habló sobre los peces que queda atrapados en las mallas plásticas (los aros plásticos en los cuales se disponían las latas hace varios años), le explique que ese tipo de malla dejo de usarse hace ya varios años y que tampoco todos los peces se atoraban en ellas.

Ciertamente, nuestras acciones tienen impacto en diferentes ámbitos, en este caso en el ambiental y algunas iniciativas privadas hacen su parte para que el impacto se reduzca a base de voluntariado. La conscientización, como en este caso, en los niños sobre el tema ambiental, generado en los centros educativos esta bien, pero debe hacerse sin caer en catastrófismo ambiental, en mi opinión personal. Los avances tecnológicos (no me refiero a las energías limpias), también contribuyen a la disminución del impacto de las diferentes actividades, haciéndolas más eficientes y eficaces.

El problema de la basura, no es el consumo de materiales plásticos, plásticos de “un sólo uso”, tapas, pajillas o estereofón, es más un problema de disposición de estos materiales cuando son desechados, el cual se agrava pues el Estado tiene el monopolio de la disposición de basura, pues es dueño de la mayoría de los rellenos sanitarios y botaderos donde el manejo de los desechos es ineficiente. En los rellenos se apila, se compacta y se entierra la basura. En lo botaderos, mucha basura queda expuesta al aire libre, lo cual, sumado a poca cultura de separación, crea un ambiente no apto para la salud. Al no haber un incentivo para separar los desechos, solo algunos separan o reciclan, entonces gran cantidad de materiales llegan a los ríos, mares y playas. La recolección, aunque muchas municipalidades contratan un tercero para dar el servicio, tampoco es buena, a lo sumo es regular, una imagen recurrente es ver al recolector, tirando la basura al camión, si algo cae fuera no lo recogen, esos desechos se atascan en las alcantarillas y todos sabemos como termina eso.

¿Por qué el problema es la disposición y manejo de los desechos?

Básicamente porque lo maneja el Estado. Pero voy ser un poco más amplio. No podemos esperar erradicar los desechos de nuestros ríos, mares, playas, parques, aceras, barrios, cantones y provincias, prohibiendo el uso de unos y otros materiales, si el manejo no es el adecuado. En esto es más que evidente la incompetencia estatal, pues si fuera buenos o al menos regulares, la cantidad de desechos que terminan en esos lugares sería mucho menor. Aunque se prohíban unos materiales, habrán otros desechos, es decir, no solamente hay plásticos en los ríos, mares y etc. Por ejemplo, las llantas. No veo al Estado prohibiendo por ley o decreto el uso de llantas, entonces cómo garantizan, que con prohibir el plástico, estereofón u otros materiales de “un sólo uso”, los desechos desaparecerán. Y nadie habla de mejorar el manejo de estos, sino que el discurso es prohibir.

¿Por qué no es un problema de consumo?

Primero, todo viene en plástico o casi todo, por tanto el material también resolvió parte del problema para conservar los alimentos, es necesario, tiene otras aplicaciones, no existe eso de “un sólo uso”, al menos no en bolsas plásticas u otros envases. Segundo, ahora no consumimos plástico, consumimos cartón, haciéndonos cargo a las vez de los desechos del supermercado y que yo sepa, el cartón, aunque es reciclable, tanto cómo el plástico, no es un material el cual se deshaga o desintegre y ya. Tercero no sólo plástico hay en lugares donde no deberían haber y además aunque se prohíba, si la disposición, si el manejo, no es el adecuado, siempre habrá otros materiales. Hoy prohíben el plástico y mañana prohíben las latas o castigarían la producción de aluminio y así con otro material y otro, mientras nadie hable de mejorar el manejo de la basura.

¿Por qué prohibir no es el camino?

Prohibir el uso de un material, hace que la fabricación del mismo deje de ser rentable, lo cual tiene un impacto negativo en la producción de las empresas dedicadas a ofrecer estas soluciones, pues se ven en la necesidad de eliminar lineas de producción, lo cual implica en mayor o menor medida el despido de personas, generalmente de puestos menos calificados, lo cual suma al desempleo.

El camino no es prohibir el uso de materiales, si no incentivar a las personas a separar. Es propiciar las condiciones para que surja una industria seria, para la disposición y manejo de basura.

Para muestra les comparto un pequeño vídeo de como Suiza resolvió el problema de la basura, aunque se menciona el uso de un impuesto para incentivar a las personas a separar los desechos, mi propuesta iría orientada hacia que las empresas ofrezcan el servicio de recolección y disposición de basura, bajo términos y condiciones debidamente establecidos en un contrato, para que en libertad cada persona, barrio, comunidad, cantón o provincia escoja el que le parezca mejor. Sin impuestos, pues entre menos impuestos corporativos es mejor. Sin la participación del Estado, como actor principal, se propiciaría el ambiente para el desarrollo de una industria, lo cual crea empleo a diferencia de la prohibición.

El Estado, en vez de enfocarse en la carrera insulsa para disminuir emisiones de CO2, de lo cual Costa Rica no aporta mayor cantidad al mundo, debería concentrar esfuerzos en mejorar el manejo de la basura, con iniciativa privada, creando empleo, de tal manera que mataría, como dice el dicho “dos pájaros con una sola piedra”, crea empleo a la vez que reduce contaminación. De esa manera que no reduce la libertad de elección de los ciudadanos, no los fuerza a cambiar hábitos de consumo.

Además, les comparto un par de links sobre el tema, en donde es evidente que el Estado no es eficiente en este campo (nunca lo será), como no lo es en otros.

Palabras claves del video:

Motivación económica.
Industria del reciclaje.
GENERACIÓN DE EMPLEO.

¡Libertad y Pura vida!

https://www.elmundo.cr/costa-rica/ministerio-de-salud-se-mantiene-complaciente-con-basureros-contaminantes-en-alajuela-y-cartago/

https://www.nacion.com/opinion/editorial/agotamiento-de-los-rellenos-sanitarios/WGSWCHGAVRCXHNSQDW6XKSEMMA/story