El origen de la banca central y las bandas cambiarias

José Joaquín Fernández Banca Central, Capitalismo, Inflación, Liberalismo, Libertad económica, Regímenes cambiarios Leave a Comment

Por José Joaquín Fernández

Un sinónimo de banco central es instituto emisor porque esta es la función propia de un banco central. Si usted toma un billete en colones cualquiera, se dará cuenta que tiene la firma impresa de la institución que lo emitió: Banco Central de Costa Rica (BCCR). Si toma un billete denominado en dólares de los EE.UU. se dará cuenta que dice “Federal Reserve Note”.

La creación de la banca central tiene origen muy reciente. Por ejemplo, la Reserva Federal de los EE.UU. (el Banco Central de los EE.UU. conocida comúnmente como la FED) fue creada apenas en 1913, esto es, hace menos de cien años. En el caso de Costa Rica, el BCCR nace en 1950. Una característica del dinero emitido por el gobierno, o la banca central, es que es dinero fiduciario; es decir, es dinero emitido SIN respaldo alguno y cuyo valor es a pura “fe”.

Antes de la creación de la banca central, la emisión de billetes o dinero era privada. Este dinero, en general, era oro y por tanto, los bancos privados solo emitían billetes según la cantidad de oro (o respaldo) que tuvieran depositados en sus bóvedas. No existía tal cosa como dinero fiduciario en la banca privada. La cantidad de oro era la restricción a la emisión. Cuando bancos privados emiten dinero de esta manera, sin más autoridad reguladora que ser sometidos a la más dura competencia, es lo que se conoce como Free Banking. En siglos pasados este sistema resultó ser mucho más estable que aquellos en donde hubo regulación e inicios de banca central, según las conclusiones de los estudios realizados por el profesor Lawrence White (1). En Costa Rica, incluso, la Ley de Bancos de 1900 permitía la libre emisión de dinero por parte de cualquier banco privado. La única condición fue que la emisión privada de dinero tuviera respaldo en oro.

Existe una corriente en economía llamada “Public Choice”, (cuyo máximo exponente es James Buchanan quien fue galardonado con el premio Nobel en economía en 1986) que sostiene que los gobiernos siempre actúan en interés propio de quienes gobiernan y que es de inocentes aspirar a un gobierno que busque el bien común. Siguiendo este principio, los gobiernos vieron que podían incrementar el gasto público si prohibían la emisión privada, monopolizaban la emisión de dinero y rompían el ligamen del mismo con el oro. Esto es así porque el ingreso que se obtiene por imprimir dinero se llama señoreaje y, en el caso de la impresión de dinero fiduciario, es decir sin respaldo en oro, consiste en la diferencia del valor que expresa un billete y el costo de su impresión. Por ejemplo, si un billete de ¢10,000 costó imprimirlo ¢100, la institución emisora se gana ¢9,900. La emisión de dinero privado sin respaldo siempre fue ilegal y considerada un delito de falsificación. Por tanto, querámoslo o no, la creación de la banca central no es más que el gobierno mismo autorizándose a falsificar dinero sin ir a prisión. En otras palabras, el origen de la banca central es perverso cuyo origen no tiene más que razones fiscales (2).

No obstante, la emisión excesiva de dinero es la ÚNICA causa de la inflación en Costa Rica y en cualquier parte del mundo. En Costa Rica, por ejemplo, mientras que la inflación promedio anual ha sido del 18% desde 1980 hasta el 2008, el crecimiento del dinero ha sido del 20% anual para el mismo periodo. Ante este ejercicio totalmente irresponsable por parte del BCCR en el control del crecimiento de la cantidad de dinero en circulación, los costarricenses se han ido refugiando de la inflación cada vez más en el dólar de los EE.UU. Es por esto que actualmente más del 50% de la riqueza financiera de Costa Rica se encuentra en dólares estadounidenses.

El gobierno de Costa Rica pierde cada vez más señoreaje con la dolarización y por lo tanto no le conviene. Es decir, entre más sustituya el agente privado al colón por el dólar, la misma emisión monetaria por parte del BCCR en colones, genera más y más inflación.

El gobierno quería recuperar el señoreaje perdido y tuvo la ocurrencia de introducir las bandas cambiarias en sustitución del sistema de minidevaluaciones. Es sabido que uno de los objetivos del BCCR al introducir las bandas cambiarias era precisamente generar incertidumbre cambiaria. Con ello, se retrasa el proceso de dolarización natural de la economía costarricense y el gobierno puede seguir explotando el señoreaje en colones por más tiempo. Es un mito creer que estamos en un proceso de liberalización por cuanto el BCCR sigue interviniendo el tipo de cambio y es probable que haya intervenido más en este proceso de bandas cambiarias que lo intervenido bajo el sistema de minidevaluaciones. También es absurdo hablar de liberalización del tipo de cambio mientras no exista libertad absoluta para comprar y vender divisas al punto que cualquier puesto de ventas callejera pueda ser a la vez una casa de cambio.

Tampoco es cierto que las bandas cambiarias sean un paso necesario para acabar con la inflación por cuanto el BCCR siempre ha tenido la soberanía absoluta de la emisión de dinero. Si el BCCR hubiese mantenido, desde la década de los 70’s, una emisión monetaria consistente con el crecimiento de la producción nacional, no habríamos tenido inflación, el tipo de cambio podría ser en este momento de C8,60 y podríamos conseguir, todavía, “tres confites por un cinco”.

La introducción de las bandas cambiarias es otro ejemplo del gobierno actuando en beneficio propio. Mientras que el pueblo costarricense se refugiaba cada vez más de la inflación del colón en una moneda fuerte como el US$, el gobierno solo veía que perdía señoreaje con el colón y decide introducir incertidumbre cambiaria como una estrategia para revertir los procesos naturales de dolarización. En otras palabras, la creación de la banca central nace para apropiarse del señoreaje y la introducción de las bandas cambiarias tuvo el intento de recuperar dicho señoreaje.

En estos momentos que se anuncian cambios profundos en los sistemas financieros, la discusión no debe ser en torno a los distintos regímenes cambiarios o a metas de inflación sino a la existencia misma de la banca central. La discusión debe sobre cómo cerrar el BCCR y emular el sistema monetario panameño que ha sido ejemplo de estabilidad monetaria y solidez financiera no solo para América Latina sino para el mundo entero.

_______________________

(1) White, Lawrence (1989): COMPETITION AND CURRENCY: Essays on Free Banking and Money. New York University Press.

(2) Smith, Vera C. (1936): THE RATIONALE OF CENTRAL BANKING and the free banking alternative. Liberty Fund. Indianapolis, EE.UU.

Si le gustó, compártalo: