El Blockchain nos hace libres

Sergio Villalta Liberalismo, Libertad económica, Libertad individual Leave a Comment

Por: Sergio Villata

Lo primero que es necesario hacer es una diferencia entre el Bitcoin y el Blockchain. Bitcoin es una de las muchas “cosas” que se pueden transferir y registrar a través del Blockchain, pero no son lo mismo.

El Blockchain puede usarse también para registrar la propiedad de cualquier otro activo, como el oro, monedas fiduciarias (dólar), acciones de empresas, bonos, certificados, casas, automóviles, etc.

Además, el Blockchain abre la posibilidad de intercambiar algo sin la necesidad de un intermediario. Por ejemplo, en el caso de una transferencia de dinero, no es necesario que ningún tercero (un banco) intervenga.

I. ¿Qué es el Blockchain?

Imaginemos una red de computadoras muy especial que tenga estas dos características:

1. Que cada unidad contenga la totalidad de la información de todas las demás unidades.
2. Que cualquier cambio en una de esas unidades se registra automáticamente en todas las demás.

Eso es la tecnología del Blockchain. Una red en la cual no hay una autoridad central que contenga la información, sino que la totalidad de la información se distribuye en cada componente de la red.

Esto permite que el sistema en su totalidad tenga ciertas características:

1. Es descentralizado: ya que no hay un punto central del cual se dependa.
2. Es confiable: porque no importa la suerte que corra alguno de sus componentes. Cualquier unidad puede desaparecer o dejar de funcionar en cualquier momento, pero toda la información que contenía esa unidad quedó registrada en los demás elementos de la cadena.
3. Es independiente: ya que el sistema no necesita de ningún elemento en particular de la cadena para sobrevivir.

II. Las cosas

El Blockchain resuelve un problema muy importante: la autenticación de las transacciones. En una economía que funcionaba a base del trueque establecer la identidad de los participantes no era algo muy necesario.

Por ejemplo; si alguien iba a intercambiar un kilo de papas por  medio kilo de carne, no era necesario identificar en detalle a las personas. Tampoco era necesario conocer en profundidad la reputación de los participantes, ni su historia o antecedentes comerciales.

Bastaba con que el kilo de papas y el medio de kilo de carne estuvieran a la satisfacción de las personas para que se intercambiaran. Por lo general, lo más importante en el trueque son las cosas, no las personas.

III. Las personas

Pero a medida que las relaciones se hacen más complejas las cosas cambian. En una economía que usa el dinero como un medio de intercambio las personas muchas veces cobran mayor relevancia, que las cosas mismas.

Donde las personas no están presentes a la hora de comprar o vender y los bienes transadas son de naturaleza más compleja (acciones, bonos, casas, propiedades), la autenticidad de las partes pasa a un primer plano.

Nadie en su sano juicio le compraría en seguro de vida a la primera persona que se lo venda en la calle. Se entiende que hay un riesgo de ser estafado. Cualquier persona sensata preferiría conocer la reputación y la historia comercial del vendedor, antes de comprar.

Lo mismo sucede con el intercambio de monedas. Cuando usted compra dólares en su banco, la reputación del banco hace que no sea necesaria en lo ordinario, verificar la autenticidad de los dólares.

De cierta manera se asume que un banco cuidará de su reputación y que no le venderá (en la gran mayoría de las veces) moneda falsificada a sus clientes.

Además, sabemos que el banco ha sido “autenticado” (certificado, registrado, inspeccionado, autorizado, etc.) por el Gobierno. Ya que es imposible fundar un banco sin que el gobernante lo apruebe.

También ocurre que un banco tampoco le vendería dólares a cualquier persona. Menos dejaría que los transfiera a otro sujeto de manera anónima. La persona también tiene que haber sido “autenticada” y “registrada” por el Gobierno.

La participación del Gobierno entre las partes es evidente y también inconveniente. Aquí la autenticidad de la cosa pasa a segundo lugar. Mientras que la autenticidad de las personas cobra mayor importancia.

IV. La privacidad y el Blockchain

El Blockchain hace que la identidad de las partes no sea lo más importante. Las partes puede hacer transacciones totalmente anónimas (el caso de Monero).

Que es una criptomoneda que usa una tecnología furtiva que hace imposible para un observador identificar a las partes. También el Blockchain permite que las partes puedan revelar parcialmente su identidad.

Al momento de comprar un Bitcoin, la identidad de las partes es irrelevante. El Blockchain certifica que en verdad es un Bitcoin, independientemente de la reputación, historial o credibilidad de las partes. Fuera del Blockchain, la autenticación y la identidad de las partes es muy necesaria. Dentro del Blockchain no lo es.

V. ¿Por qué el Gobierno es un enemigo de la privacidad?

Desde luego que el gobernante sabe y entiende las ventajas que ofrece el Blockchain.

Porque antes de que el gobernante pueda robar la riqueza de las personas, este debe saber cuándo, quién y dónde se ha creado la riqueza.

La información que el gobernante necesita y recolecta antes de confiscar la riqueza, es lo que le permite hacerlo.

Si el gobernante no tuviera el conocimiento de cuándo, dónde, ni el quién ha creado la riqueza, no podría confiscarla. No podría robarla.

A medida que el uso de las criptomonedas ha crecido los Gobiernos han batallado con esa privacidad inherente del Blockchain.

Sin embargo, ahora muchas de las casas de cambio como Coinbase (una de las más grandes) y otras empresas que se dedican a la venta y compra de criptomonedas, están casi totalmente supervisadas por el Gobierno de los Estados Unidos. (Fuente: coinbase.com 02/23/18)

En algunos otros países estas empresas deben reportar como lo debe hacer cualquier banco los movimientos y las identidades de sus clientes.

Algo muy similar ha ocurrido en China, donde el Gobierno obliga a estas empresas a entregar toda la información de sus clientes. (Fuente: newsbtc.com 08/23/18)

VI. Resistir la intromisión gubernamental

Gracias al Blockchain podemos (parcialmente) defendernos de las regulaciones y de los impuestos excesivos.

El Blockchain es un arma que tiene el hombre para mantener su privacidad. Es una herramienta por la cual podemos satisfacer nuestras necesidades, sin estar obligatoriamente encadenados al aparato estatal.

Es de gran importancia resistir a cualquier intento de “regular” las monedas virtuales y la tecnología del Blockchain.

Si queremos que el Blockchain sirva como una herramienta para la creación de riqueza y para resguardar nuestra privacidad, debe protegerse del fisgoneo del gobernante.

Una sociedad libre necesita de la privacidad. Porque el gobernante siempre mostrará tendencias totalitarias (está en su esencia) y lo que está en juego no es solo la privacidad y el progreso. Es la Libertad.

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