¿Educación sexual en las escuelas “públicas”?

Sergio Villalta Liberalismo 2 Comments

Por: Sergio Villalta

Hagamos un breve repaso de lo que ha sucedido últimamente en algunos de los países de América Latina y empecemos en México. La Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología (FMESS) demandó en febrero de este año actualizar los contenidos de la educación sexual en ese país.

Sin embargo, el Secretario de Educación Pública, el señor Aurelio Nuño, se pronunció en contra de cambiar los libros de texto, que datan de finales de los años 90. La FMESS y otros grupos afines criticaron la decisión y siguen luchando para que se modifiquen los libros en las escuelas. (Fuente: jornada.unam.mx 02/19/17)

Pasando a Colombia, hace poco más de un año se generó una controversia, cuando supuestamente se descubrieron libros para la educación sexual de los escolares con fotografías explicitas.

Este caso tuvo como antecedente un agrio debate entre el procurador y la ministra de educación. A propósito de la discusión de una ley que dejaba por fuera las cátedras de educación sexual a los niños de preescolar y primaria. (Fuente eltiempo.com 19/02/16)

Mientras tanto hace unos pocos meses en Uruguay el cardenal de ese país – Daniel Sturla -, fue categórico en rechazar la supuesta educación sexual que se desea imponer desde el Gobierno.

El cardenal cuestionó que: “en un estado laico, plural y democrático se asuma una ideología determinada, como es la ideología de género”, la cual entiende el sexo como una construcción cultural y minimiza el papel de la biología en la definición de las identidades sexuales”.

El religioso habló a propósito del debate sobre la educación sexual en la etapa inicial y primaria en Uruguay. (Fuente: elobservador.com.uy 24/07/17)

Pasando a Chile, en el mes de julio de este año por ocasión de la discusión en el Congreso de la Ley de Identidad de Género y a una orden del Ministerio de Educación que recomendaba acoger a los niños transexuales, grupos opositores se manifestaron con el llamado “Bus de la Libertad”.

La caravana, junto con el llamado “Bus de la Libertad”, se dirigió al palacio de gobierno, lugar donde estaban reunidos los seguidores del “Movimiento de Integración y Liberación Homosexual”.

El encuentro terminó a trompadas y empujones entre los manifestantes. Los carabineros se vieron forzados a usar agua y gases lacrimógenos para separar a los grupos. (Fuente: elnuevodia.com 10/07/17)

En Argentina, en la ciudad de San Rafael, provincia de Mendoza, el mes pasado un grupo de padres realizaron una protesta oponiéndose a un modelo de educación sexual.

La vocera del grupo dijo que: “somos padres de chicos de diferentes escuelas, que nos interesamos en que no se dé en los colegios Educación Sexual que no sea la que los papás les impartimos a los niños (…) desde nivel inicial se quiere impartir y enseñar ‘ideología de género’, por ejemplo que no haya ‘niños y niñas’ sino que el género lo elijan”. (Fuente: diariosanrafael.com.ar 04/09/17)

Sigamos con Panamá ya que actualmente se discute el proyecto de Ley 61 y las guías de sexualidad que elabora el Ministerio de Educación (MEDUCA) de ese país. Hace un año los opositores a esta ley habían convocado a una marcha contra el “adoctrinamiento sexual en las escuelas”.

La vocera de los opositores a esta ley había advertido que el proyecto de ley 61 “obligaría a los colegios privados de idearios religiosos, como es el caso de las escuelas católicas, a que se diera este modelo de educación (…)”. (Fuente: .actuall.com 07/07/16)

Ahora vámonos a Perú, porque la ministra de educación se enfrascó en una discusión a través de los medios de comunicación defendiendo el plan escolar sobre la educación sexual. Los opositores pertenecientes al colectivo “Con mis Hijos No te Metas”, acusaban a la ministra de impartir un programa basado en la ideología del género.

Su vocero manifestó que: “Por ejemplo a lo que es igualdad de oportunidades entre el hombre y la mujer se le llama igualdad de género, a la identidad humana, que es inherente y no se puede cambiar ya sea hombre o mujer, se le llama identidad de género, y a la discriminación al ser humano se le denomina discriminación de género” (Fuente: peru21.pe 11/03/17)

¿Cuál es el común denominador en todo esto?

Por un lado la imposición de un texto o un contenido de parte del Gobierno. Pero del otro lado grupos de padres de familia que reclaman el derecho a educar a sus hijos y se niegan que sus niños reciban una “educación” que consideran perjudicial para el sano desarrollo de cualquier infante.

En el fondo de lo que se trata es de saber de qué lado se coloca el gobernante de turno para saber qué clase de educación recibirán los niños. Porque en el sistema actual lo que se enseña en las escuelas “públicas” es lo que el Gobierno decide que debe ser enseñado.

II. El problema con la educación “pública”.

Más que hablar de una educación “pública”, es más atinente referirse a una educación gubernamental. Puesto que las escuelas “publicas” en realidad se financian con base en el presupuesto del gobierno, es decir, lo hacen con el dinero del pagador de impuestos.

Recordemos que todavía incluso cuando al individuo se le obliga a pagar sus impuestos, el dinero no deja de ser propiedad de la persona. El Gobierno es un administrador solamente de los dineros que se le quitan a la fuerza al individuo.

En última instancia es una educación financiada con el dinero que se genera mediante la riqueza que se produce por medio de la propiedad privada.

Teniendo claro que estamos ante una educación dirigida y creada por el Gobierno mismo, pero financiada forzosamente por los individuos; por definición esta requiere de la imposición automática de los contenidos y de una uniformidad absoluta.

El gobernante precisamente eso es lo que hace siempre: impone la “voluntad” de su mandato. Pero esta debe ser impuesta de manera general, de lo contrario se le acusaría al gobernante de privilegiar o discriminar a alguien.

Rothbard en su obra “El Manifiesto Libertario” lo explica claramente:

“la misma naturaleza de la instrucción pública requiere la imposición de la uniformidad y la eliminación de la diversidad y la individualidad en la educación, dado que es inherente a toda burocracia gubernamental ajustarse a un conjunto de reglas e imponerlas de manera uniforme y autoritaria. Si no fuera así, y el burócrata decidiera sobre los casos individuales ad hoc, se lo acusaría, con justo derecho, de no tratar a cada contribuyente y ciudadano de manera igual y uniforme”

Esto que a primera vista parece una ventaja termina siendo el talón de Aquiles de la educación gubernamental. Puesto que siempre existirá alguien que se coloque del lado del gobernante y otro que esté del lado contrario.

III. Al burócrata no le interesa complacer a sus “clientes”.

Dado que el burócrata vive de manera parasitaria y a costa de lo que extrae a la fuerza de las personas, a este no le interese complacer los gustos o preferencias de sus “clientes”.

No le interese ser eficiente. Tampoco le interesa conocer las necesidades de los usuarios de los “servicios” que brinda. Y la educación “pública” no es la excepción.

Al contrario de lo que sucede con un empresario (decir empresario privado es una redundancia), el burócrata no tiene por lo tanto fines de lucro y está a salvo de obtener una pérdida. Por lo tanto, siempre puede seguir saqueando la riqueza de las personas.

Sin la necesidad de escuchar a sus “clientes” y con la posibilidad de siempre obtener recursos de las personas, el burócrata descuida la calidad de sus “servicios”. Además, no le interese complacer las preferencias de las personas y de nuevo la educación “pública” no es la excepción.

IV. La educación “pública” discrimina.

Al estar bajo la dirección del burócrata la educación “pública” inevitablemente dejará por fuera a alguien, Rothbard lo explica de esta manera:

“(…) cuanto mayor sea la esfera de la educación pública en comparación con la privada, mayores serán el alcance y la intensidad del conflicto en la vida social, dado que si una agencia gubernamental debe tomar la decisión acerca de si la enseñanza tiene que ser tradicional o progresista, integrada o segregada, si se debe impartir educación sexual o no, etc., entonces resulta sumamente importante obtener el control del gobierno e impedir que los adversarios tomen el poder.”

La pregunta que debe hacerse cualquier ministro de educación es: ¿cómo será la educación “pública” en su país? ¿laica o religiosa? ¿con educación sexual o sin esta? ¿práctica o teórica? ¿artística o científica? ¿bilingüe o no?

Cualquiera que sea la elección del ministro de educación de turno hará que los grupos que no fueron complacidos reclamen una discriminación.

Por ejemplo: si se toma la decisión de que la educación “pública” sea laica entonces los grupos religiosos se verán excluidos. Si es al contrario y se opta por una educación religiosa, entonces las fuerzas antirreligiosas se sentirán oprimidas.

Si la educación es segregada (solo escuelas de mujeres o solo escuelas de hombres) los grupos integracionistas se verán excluidos. Pero si la educación es integrada (escuelas con alumnos de ambos sexos) los segregacionistas se verán desfavorecidos.

Entonces siempre existirá un grupo que será premiado por el poder gubernamental y otro grupo que será marginado. No importa que decisión tome el ministro de educación siempre existirá un opositor.

V. Comparemos un mercado libre con la educación “pública”.

A diferencia de lo que sucede en un mercado libre donde no existe un único modelo de automóvil o un único diseño de zapatos, en la educación “pública” existe solo un único y uniforme modelo para todos.

Imaginemos un mundo donde solo existiera un solo diseño de camisas, un solo modelo de teléfono móvil o un único modelo de lavadora de platos para todos los consumidores.

¿Por qué no sucede esto? Porque existe un mercado relativamente libre, donde los empresarios – debido a la competencia -, atienden y buscan satisfacer los gustos y preferencias de sus clientes.

En la educación “pública” no sucede esto porque no existe un mercado libre. El Gobierno obligatoriamente le quita el dinero a las personas para financiar la educación e impone un único modelo de manera uniforme y además de forma coactiva.

VI. “Privaticemos” la educación.

Existen dos formas para “privatizar” la educación: la primera es mediante el conocido sistema de vales (vouchers) escolares, plan cuya autoría se le atribuye a Milton Friedman.

En esencia la idea de Friedman consiste en tomar todo el presupuesto del ministerio de educación y dividirlo entre el número total de estudiantes del país.

Entonces a cada escolar o colegial le correspondería una tajada del pastel y se le daría a cada padre de familia un vale (cupón) por esa misma cantidad. La persona decidirá en cuál escuela lo gastará. Las escuelas competirían entre si para atraer a los padres de familia y para que matriculen a sus hijos.

En un mercado libre existirán toda clase de escuelas. Por ejemplo; podrían existir escuelas que se especialicen en la enseñanza de múltiples ideomas. O podrían existir escuelas especializada en actividades físicas o deportes. Y los padres de familia que desean darle esa clase de educación a sus niños lo podrían hacer.

También podrían existir escuelas especializadas en habilidades manuales, en música, en tecnología, en artes plásticas, etc. Así los padres interesados y como mejores conocedores de las aptitudes de sus hijos, matricularían a los niños en el tipo de escuela que más desean.

La ventaja es que las personas decidirían cuál escuela es la que mejor servicio le brinda o cuál escuela le proporciona la clase de educación con la cual el padre de familia está de acuerdo. (laica o religiosa, con educación sexual o no, práctica o teórica, artística o científica, etc.)

Además esto permitiría eliminar fácilmente todo el Ministerio de Educación. Así el dinero iría directamente a las familias mediante un cupón que puede ser usado nada más en pagar la escuela de sus preferencias. Y no serían estos recursos consumidos por la abundante burocracia de gubernamental como sucede ahora en muchos países.

Desde luego este plan fracasaría si el gobierno impone forzosamente una camisa de fuerza de manera obligatoria mediante un programa de estudios a todas las escuelas por igual. Porque no habría ninguna ventaja en escoger una escuela por sobre otra, si en el fondo se imparte la misma educación de manera obligatoria en todas.

Una desventaja de este plan es que todavía la educación seguiría estando financiada de manera forzosa por el pagador de impuestos a través del Gobierno. Con lo cual eventualmente llegarían las regulaciones y los controles burocráticos para que los cupones sean aceptados solo en las escuelas “certificadas” por el gobernante de turno.

La segunda manera de verdaderamente “privatizar” la educación es la más sencilla de todas: simplemente se saca al Gobierno de las tareas de educar a los niños y adolescentes.

El pagador de impuestos no tendría que financiar obligatoriamente ninguna clase de educación y utilizaría esos recursos para pagarse la educación que desea.

No falta nunca la pregunta de rigor: ¿pero sin el Gobierno cómo harán los pobres para educarse? Esto es parecido a decir: pero sin el Gobierno, ¿cómo harán los pobres para comprar zapatos?

Rechazar que el Gobierno maneje la educación de manera obligatoria y uniforme, no significa rechazar la educación en si misma. De la misma manera que pedir una separación entre el Gobierno y la religión, no significa que se tenga una posición antirreligiosa.

VII. Separemos la educación del Gobierno.

En fin, cualquiera de las dos formas expuestas anteriormente es un avance enorme en comparación con el estado actual de las cosas. En un mercado verdaderamente libre y donde los padres de familia pudieran escoger la clase de educación que reciban sus hijos, no podrían existir los conflictos que se dan en el actual sistema. Donde de manera obligatoria y uniforme se le imponen a todos una especial clase de educación.

El gran daño de la educación “pública” lo explica de manera brillante Ayn Rand en su obra “Man’s Rights, The Virtue of Selfishness” cuando nos dice:

“Cualquier influencia del Estado sobre la educación corrompe su objetivo, y por lo tanto la capacidad de las personas de pensar y razonar. Lo único que le permite a los padres equipar a sus hijos para funcionar en el mundo – y lo único que no viola los derechos de los padres ni de los hijos – es una separación total entre Estado y Educación”

Es generalmente aceptado que debe existir una separación entre el Gobierno y la religión. Además como cada vez es más evidente y aceptado también que debe existir una separación entre la economía y el Gobierno, ¿por qué entonces no debería de existir una separación entre el Gobierno y la educación?

Es igual de urgente – o aún más -, separar la educación del Gobierno. Debemos salvar de todos los perjuicios ideológicos que el gobernante de turno desea implantar en las mentes indefensas. No hacerlo sería es un crimen contra los más inocentes.

Si le gustó, compártalo: