Acabemos con el régimen de IVM

Sergio Villalta Costa Rica, Liberalismo, Pensiones Leave a Comment

Se anunció el pasado mes de junio que las “cotizaciones” para el régimen de pensiones de IVM de la CCSS aumentarán cada tres años. Se justificó el aumento para asegurar la “sostenibilidad” del sistema.

Esta mal llamada “cotización” deben hacerla todos los empleados y patronos de manera forzosa. Digo que es una mal llamada “cotización”, porque en verdad se trata de un tributo. Ya que no es algo que las personas pagan de manera voluntaria.

Es una reducción al salario que se le hace obligadamente a todos los asalariados. Igual como sucede con el impuesto de la renta. Y en el caso de los patronos es obviamente un impuesto más de los muchos que deben pagar.

El Estado no paga nada

Desde luego, la contribución que hace el “Estado” también sale del bolsillo de los mismos empleados y patronos. Ya que el “Estado” para hacerle frente al pago que le corresponde, primero debe quitarle los recursos a otra persona.

El dinero del “Estado” no existe. Todo lo que tiene el “Estado” se lo expropió a otras personas. Por lo que el “Estado” como tal no puede pagarle nada a nadie. Sencillamente porque no tiene nada propio con que pagar.

Aumentos cada tres años

Anteriormente los aumentos en estos impuestos (en las “cotizaciones”) que financian el régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte, se hacían cada cinco años. En el año 2010 se hizo un aumento, después se volvió a aumentar en el 2015 y el próximo aumento sucederá en el 2020.

A partir de ese año los aumentos se harán cada tres años. Por lo que el próximo aumento se decretará en el año 2023. No en el 2025 como estaba previsto. Sin embargo, el aumento será por un monto del 0.5%, empezando a partir del año 2020. (1)

Lo que sucederá en la próxima década

Una de las razones por las cuales la cúpula de la CCSS justifica los aumentos que se harán ahora de forma más seguida, es porque en la próxima década se prevé un incremento en el número de pensionados.

Al envejecer la población del país la cantidad de pensionados que existirán en los próximos años aumentará. Por lo que el régimen de IVM de la CCSS se verá en apuros para hacerle frente al pago de estos futuros jubilados.

¿Pero con qué derecho nos subirán los impuestos cada tres años?

Resulta que se conformó una “Mesa de Diálogo” en el año 2017. La Junta Directiva de la CCSS en la sesión celebrada 9 de marzo de ese año acordó conformar tal grupo.

El propósito era asegurar la “sostenibilidad” del seguro de pensiones. La “Mesa de Diálogo” quedó conformada por once personas. Tres representantes del Gobierno, tres del sector patronal, uno del cooperativismo, uno del solidarismo y tres del sindicalismo.

Por lo que la decisión de recomendar el aumento, quedó en manos de este grupo de once personas. ¿Pero estas once personas en realidad pueden representar al millón y resto de obligados que deberán pagar más?

Valga recordar que este régimen está conformado por 1.551.357 “cotizantes”. Además, el aumento en las “cotizaciones” significará que unos 50 mil millones de colones de más terminarán siendo expropiados a los empleados y patronos. Es claro que esas once personas que fueron escogidas por una pequeña cúpula en sus organizaciones no representan al grueso de los obligados. (2)

¿Por qué debemos hacer sostenible al IVM de la CCSS?

Sin embargo, el problema de fondo no es un problema de representatividad. El problema no consiste nada más en que un pequeño grupo de hombres – que no han sido electos -, puedan subirnos los impuestos.

Se alega hoy que es indipensable aumentar la cotización. Además, en un futuro no se sabe si será también necesario subir la edad de retiro. Hasta se podría especular que también sería necesario bajar el monto de la pensión para hacer al régimen del IVM “sostenible”.

Todo esto sucede porque en el régimen de pensiones de la CCSS la generación de los cotizantes actuales (los jóvenes), le paga la pensión a la generación jubilada (los viejos). A esto se le conoce como un sistema de reparto.

Porque el dinero que aportan hoy los jóvenes no se acumula. Tampoco le pertenece a los “cotizantes”. Los recursos se le entregan a los pensionados. Por esta razón una persona que haya cotizado cuarenta años corre el peligro de quedarse sin su pensión.

Porque cuando esa persona llegue a la edad de retiro, puede que no existirá en ese entonces, otra generación de cotizantes jóvenes lo suficientemente grande para costear su pensión. Algo que ya está previsto que sucederá.

Un sistema injusto

Pero la solución no es hacer “sostenible” un sistema profundamente injusto. La solución no es aumentar las “cotizaciones” (los impuestos) a los empleados y a los patronos, para así pagar las futuras pensiones.

El régimen de pensiones de IVM de la CCSS es un sistema tremendamente injusto. Porque unos trabajarán toda su vida, pero tal vez nunca disfrutarán de su esfuerzo, mientras que otros pueden que disfruten de algo que nunca se ganaron.

La solución

La solución es que cada individuo aporte voluntariamente para su jubilación. Que la cotización y los intereses que genere puedan pagar la pensión del cotizante, pero no la pensión de otros. A esto se le conoce como un régimen de capitalización individual.

En este sistema la pensión guarda una relación directa con las cotizaciones. Así aportes cuantiosos darán una pensión más alta. Además, el cotizante conserva su derecho de propiedad sobre el monto ahorrado.

En caso de fallecer antes de la edad de jubilación el monto le pertenece a sus familiares o herederos designados. Al contrario del actual sistema, donde en el eventual caso que el cotizante muera, su familia no obtienen ni un céntimo del monto total que el empleado cotizó. Ver el artículo “Propuesta de Reforma a los Regímenes de Pensiones” aquí

Por estas razones el gobernante que trabaje para hacer “sostenible” al régimen de pensiones de la CCSS, trabaja para hacer “sostenible” un régimen terriblemente injusto.